viernes, 27 de mayo de 2011

Muerte subrreal


“Que claros son los días cuando la noche oscura toca incesantemente nuestras puertas”, aquellas fueron las últimas palabras de Evan, luego un silencio de ultratumba recorrió los pasillos de aquel viejo caserón de San Telmo. Pocos lo escucharon y menos aun le dieron importancia a las palabras de un pobre anciano en su lecho de muerte. No era un noble caballero de la alta alcurnia, ni un escritor de gran talento, nunca había trabajado mucho ni poco, no se distinguía por nada, y su existencia era tan insignificante como cualquier otra. Vagó décadas por este terreno al que llaman vida, se desplazo imperceptible por todas las etapas de la existencia, pero su nombre es ahora una huella más del pasado, que poco tardará en borrarse. Aun así el era un hombre, y su presencia aunque ya olvidada antes de tiempo, no fue en vano, su amor por la vida y su pasión por preservarla le da el valor suficiente para ser recordado como uno de los más grandes que han caminado sobre este fértil suelo. No necesitó salvar vidas, ni evitar muertes, no construyó rascacielos que sobrepasasen la imaginación del hombre, ni puentes que uniesen los extremos opuestos del universo, solo fue feliz, logro la dicha de la vida, sin pedir nada a cambio, sin preguntarse los porques de todo, sin buscarle la explicación a su felicidad, solo lo fue e intento transmitirla. Pocos lo conocían, aunque el conocía a casi todos, recordaba cada cara, cada gesto y cada particularidad de quienes alguna vez pudieron rodearlo. Su juventud no fue casual, alas experiencia se le presentaron de muy joven, vivió todas las etapas por vivir, hasta la muerte fue bienvenida por el. Dio lo que pudo y obtuvo lo que quiso, pero ya es solo un pasado, poco recordado, y que de seguro nunca será evocado, pero que más da, eso a el ya no le interesa. Pensó minutos antes, lo mejor de la muerte es ya no tener que preocuparse por nada, siquiera ocuparse. Sin dolor ni esfuerzo recorrió lentamente recuerdos que creía haber olvidado, persona que nunca más había visto, lamento un poco perder de vista a tantas personas, a tan importantes seres humanos, pero ya era tarde sabia que no tendría mucho más tiempo, y para que querría tenerlo, era un hombre de edad más que avanzada, casi todos sus conocidos habían muerto hacia mucho tiempo atrás, no estaba solo tampoco, claro que no, era de una sociabilidad pocas veces vista, de menta abierta al extremo, conocía a gentes de todo tipo, y de diversos lugares, eso es cierto el nunca estuvo realmente solo. Pero había algo que lo inquietaba, que abatía su alma, un lamento eterno que nunca dejó de sentir, y era haber perdido de una manera tan estúpida al amor de su vida, al príncipe azul del cuento porteño de hadas. Hacia ya 30 años que no hablaba con Ivan, el amor de sus amores, el ser más especial de la creación de dios. Nunca se perdonó no haber peleado por él. Lastima que hasta para eso fuera tarde, hacia 1 año que Ivan no recorría el mundo de los vivos. Se sentó por última vez en su antiguo sillón de lectura que 61 años atrás compró en una vieja tienda de San Telmo, miro a su alrededor y sintió por primera vez la soledad, su cuerpo estaba frío, y un helor comenzó a poblar su alma. Recorrió con la mirada los empolvados libros que empapelaban las paredes de su habitación, del inconsciente surgió la idea de miedo, pero poco duró, sabía que su destino estaba sellado, cerro los ojos para recordar, no sabia que, pero quería recordar.
Se encontraba corriendo por un túnel incierto, la paredes mohosas lo transportaban a una película de ultratumba pero esta era la realidad, su cuerpo estaba agitado, pero continuaba corriendo, algo lo seguía, nunca lo alcanzó a ver, pero lo sentía, la edad lo ayudaba, pero las fuerzas aún así le eran insuficientes, sacudía su cuerpo, elevaba sus brazos esperando un segundo aire que lo ayudara a recobrarse. Al fondo una imperceptible luz aparecía como la única salvación posible, apresuró el paso dejando atrás el miedo y la incertidumbre, salió por aquel pequeño hueco por el que apenas cabía, al egresar se vio rodeado por sombras humanas, un helado grito pobló el ambiente, mientras las sombras se acercaban gimiendo y riendo con suma cautela, se encontraba rodeado y sin salida, intentó encontrar una pero no la tenia, lo habían planeado desde hace tiempo seguramente, estaban preparados para lo inminente e inmediato, algo toma su tobillo con violencia arrastrándolo hacia la penumbra, exclamó e imploró con sangre entre las encías, lloró hasta el cansancio, pero no lo soltaban, sintió como sus extremidades lo abandonaban despaciosamente, con crueldad y el amargo sabor de la sangre aparecía de la nada.
Abrió los ojos y tomó su última bocanada de aire, sus pupilas se dilataron, y la piel comenzó a perder el color que lo había acompañado durante toda su vida.

Negociable Tentacion del medio (2008)


El país del hoy y del ayer
Breve reflexión sobre las políticas de comunicación y sus “conveniencias” 

            La República Argentina se encontraba hasta hace pocos meces bajo la Ley Nacional de Radiodifusión 22.285 y los decreto que, bajo la era Menemista, permitieron a los actuales “manejadores de la información”, hacerse de importantes beneficios y monopolizar los medios, y por tanto la opinión pública que de estos emana. El manejo de licencias se volvió, gracias al neoliberalismo y sus políticas, un negocio de especulación, que dejó a muy pocos actores en un descomunal escenario, y como espectadores a un desinformado e ilusionado pueblo, que creyó en las falsas y escasas épocas de bienaventuranza económicas, que rápidamente fueron opacadas por la crisis en su máxima expresión.  
            La discusión en cuanto a la nueva ley de radiodifusión tiene un doble campo de batalla en la actualidad: una cara visible que muestra a “todos” como defensores de una nueva propuesta, que libere a la “comunicación” de las ataduras de una ley que fuera promulgada durante el ultimo proceso militar, pero se extiende por detrás una mano oculta que luchara contra fuego, si es necesario, para mantener su actual manipulación de la información y liderazgo económico, por tanto político.
            En los últimos años las críticas en cuanto a la necesidad de una ley que sea equitativa, han tomado un vuelo bastante alto, pasando de ser “el  pueblo” quienes denunciasen el manejo de la información con objetivos puramente políticos y económicos, a ser el mismo gobierno y todos los sectores y actores que lo rodean.
            Pero muy lejos se ve, para algunos, la posibilidad de un cambio radical en un país que históricamente pendió de los hilos de las burguesías burócratas. Ejemplo mas que claro de esto es la situación actual de Clarín, el medio de comunicación más grande de la republica Argentina, y uno de los más importantes que tiene la lengua hispana, posee desde el “gran diario argentino”, toda la entraña de Canal 13, pasando por radio Mitre hasta su propia distribuidora de Internet. Pero esto no parece ser nuevo, es de público conocimiento que lo que comenzó con un simple diario pasó a mutar en un gran monopolio de multimedios, que actualmente manipulan más del 75% de la información en la republica Argentina. El Grupo Clarín es, en números, el mayor acreedor de la prensa argentina, no solo tiene sus publicaciones y espacios, sino también sus insumos
            Toda persona tiene derecho a investigar, buscar, recibir y difundir informaciones, opiniones e ideas, sin censura previa, a través de la radio y la televisión, en el marco del respeto al Estado de derecho democrático y los derechos humanos”, es este uno de los principales puntos que busca la nueva ley de radiodifusión, además claro de: “Si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. Deben adoptarse políticas efectivas para evitar la concentración de la propiedad de los medios de comunicación. La propiedad y control de los servicios de radiodifusión deben estar sujetos a normas antimonopólicas por cuanto los monopolios y oligopolios conspiran contra la democracia, al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la cultura y a la información de los ciudadanos”. De esta manera, con dos simple puntos de entre por lo menos una veintena, es fácil darse cuenta que un gran numero de personas se vieron “afectadas” por vivir bajo una ley que sería justa y pluralista, en una “democracia” de iguales condiciones.
            Imposible seria dejar de lado algunos objetivos de gran importancia que la nueva ley contempla y defiende por sobre todas las cosas, elementos tales como que la radiodifusión es una forma de ejercicio del derecho a la información y la cultura, y no un simple negocio comercial; que se garantizará la independencia de los medios de comunicación; que la ley deberá impedir cualquier forma de presión. En fin seria muy extenso analizar parte por parte cada elemento del que consta esta nueva ley, y no sería el fin de este escrito, pero si lo es demostrar que la información es poder, y que actualmente ese poder se encuentra egoístamente concentrado en pocas manos. Y que de ellas depende el proceso de construcción, selección y jerarquización de la información, y seria normal pensar que si el objetivo de estas es el lucro, la información brindada al público tendría el mismo fin.
            Los periodista o comunicadores sociales en general tiene el papel de brindar información, que, tal vez, guiados por una ley “ética y moral” tendría que ser lo más objetiva posible, o por lo menos sin deformarla. Uno de los puntos mas difíciles para el publico en este momento es a quien creerle, si los diferentes medios “guían” la infamación hacia su beneficio, y los objetivos de la competencia suele de disímil, la pregunta seria: ¿quien tiene la razón?, o ¿alguien la tiene? “Los comunicadores sociales o medios de comunicación social” deberían ser aquellos que garanticen que la información sea confiable, analizarla profundamente estudiando y descomponiendo sus partes para llegar a la verdad, y no a un producto mas de consumo.
            Pero existe gente que no esta en este “Mercado” donde todo es vendible, gente que aun cree que la verdad es otra y que la realidad no es parte del negocio. Así que todo lo que ve en la caja boba, todo lo que es tapa del “gran diario argentino” no es la única verdad, tómelo con pinzas, lea entre líneas, siempre se puede encontrar algo más interesante de lo que las apariencias muestran.        

Aquel por vez primera



Las pupilas dilatadas serían prueba suficiente o entidad oscura del rito de iniciación a la suavidad de una dura vida.
La noche y el día se muestras intermitentes en aquel papel delgado debajo de mi lengua, con dulce gusto mental. Un resonante y lejano estallido neuronal con sabor a néctar experimental me lleva a la alucinación  de un mundo de luces, apagadas, que en mi desquicio muestran un camino inexistente. El placer del interminable olvido, y la hermosa sensación del ser sin accidentes y el alma sin precisiones.
Raro el destino de quien busca la satisfacción en el químico ajeno. Bienaventurado quien comprueba el varet que la mente en estado óptimo y normal puede crear.
Sin restricciones el hombre comprende en segundas ocasiones que la mente puede crear mejores estados que la misma ambrosia de dioses
Al otro día una presión anómala tomaba mi pecho, mi estomago se transformó en una masa dura, sin sentido. Como si fuera el cuerpo de otro que usaba por primera vez intenté dar los primero pasos, entre mareos y leves alucinaciones. Era mi cuarto pero las distancias eran otras, como si fuera un lugar parecido pero más lejano.