viernes, 27 de mayo de 2011

Negociable Tentacion del medio (2008)


El país del hoy y del ayer
Breve reflexión sobre las políticas de comunicación y sus “conveniencias” 

            La República Argentina se encontraba hasta hace pocos meces bajo la Ley Nacional de Radiodifusión 22.285 y los decreto que, bajo la era Menemista, permitieron a los actuales “manejadores de la información”, hacerse de importantes beneficios y monopolizar los medios, y por tanto la opinión pública que de estos emana. El manejo de licencias se volvió, gracias al neoliberalismo y sus políticas, un negocio de especulación, que dejó a muy pocos actores en un descomunal escenario, y como espectadores a un desinformado e ilusionado pueblo, que creyó en las falsas y escasas épocas de bienaventuranza económicas, que rápidamente fueron opacadas por la crisis en su máxima expresión.  
            La discusión en cuanto a la nueva ley de radiodifusión tiene un doble campo de batalla en la actualidad: una cara visible que muestra a “todos” como defensores de una nueva propuesta, que libere a la “comunicación” de las ataduras de una ley que fuera promulgada durante el ultimo proceso militar, pero se extiende por detrás una mano oculta que luchara contra fuego, si es necesario, para mantener su actual manipulación de la información y liderazgo económico, por tanto político.
            En los últimos años las críticas en cuanto a la necesidad de una ley que sea equitativa, han tomado un vuelo bastante alto, pasando de ser “el  pueblo” quienes denunciasen el manejo de la información con objetivos puramente políticos y económicos, a ser el mismo gobierno y todos los sectores y actores que lo rodean.
            Pero muy lejos se ve, para algunos, la posibilidad de un cambio radical en un país que históricamente pendió de los hilos de las burguesías burócratas. Ejemplo mas que claro de esto es la situación actual de Clarín, el medio de comunicación más grande de la republica Argentina, y uno de los más importantes que tiene la lengua hispana, posee desde el “gran diario argentino”, toda la entraña de Canal 13, pasando por radio Mitre hasta su propia distribuidora de Internet. Pero esto no parece ser nuevo, es de público conocimiento que lo que comenzó con un simple diario pasó a mutar en un gran monopolio de multimedios, que actualmente manipulan más del 75% de la información en la republica Argentina. El Grupo Clarín es, en números, el mayor acreedor de la prensa argentina, no solo tiene sus publicaciones y espacios, sino también sus insumos
            Toda persona tiene derecho a investigar, buscar, recibir y difundir informaciones, opiniones e ideas, sin censura previa, a través de la radio y la televisión, en el marco del respeto al Estado de derecho democrático y los derechos humanos”, es este uno de los principales puntos que busca la nueva ley de radiodifusión, además claro de: “Si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. Deben adoptarse políticas efectivas para evitar la concentración de la propiedad de los medios de comunicación. La propiedad y control de los servicios de radiodifusión deben estar sujetos a normas antimonopólicas por cuanto los monopolios y oligopolios conspiran contra la democracia, al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la cultura y a la información de los ciudadanos”. De esta manera, con dos simple puntos de entre por lo menos una veintena, es fácil darse cuenta que un gran numero de personas se vieron “afectadas” por vivir bajo una ley que sería justa y pluralista, en una “democracia” de iguales condiciones.
            Imposible seria dejar de lado algunos objetivos de gran importancia que la nueva ley contempla y defiende por sobre todas las cosas, elementos tales como que la radiodifusión es una forma de ejercicio del derecho a la información y la cultura, y no un simple negocio comercial; que se garantizará la independencia de los medios de comunicación; que la ley deberá impedir cualquier forma de presión. En fin seria muy extenso analizar parte por parte cada elemento del que consta esta nueva ley, y no sería el fin de este escrito, pero si lo es demostrar que la información es poder, y que actualmente ese poder se encuentra egoístamente concentrado en pocas manos. Y que de ellas depende el proceso de construcción, selección y jerarquización de la información, y seria normal pensar que si el objetivo de estas es el lucro, la información brindada al público tendría el mismo fin.
            Los periodista o comunicadores sociales en general tiene el papel de brindar información, que, tal vez, guiados por una ley “ética y moral” tendría que ser lo más objetiva posible, o por lo menos sin deformarla. Uno de los puntos mas difíciles para el publico en este momento es a quien creerle, si los diferentes medios “guían” la infamación hacia su beneficio, y los objetivos de la competencia suele de disímil, la pregunta seria: ¿quien tiene la razón?, o ¿alguien la tiene? “Los comunicadores sociales o medios de comunicación social” deberían ser aquellos que garanticen que la información sea confiable, analizarla profundamente estudiando y descomponiendo sus partes para llegar a la verdad, y no a un producto mas de consumo.
            Pero existe gente que no esta en este “Mercado” donde todo es vendible, gente que aun cree que la verdad es otra y que la realidad no es parte del negocio. Así que todo lo que ve en la caja boba, todo lo que es tapa del “gran diario argentino” no es la única verdad, tómelo con pinzas, lea entre líneas, siempre se puede encontrar algo más interesante de lo que las apariencias muestran.        

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